martes, 18 de agosto de 2009

La Menorá

En respuesta a las preguntas del público, compartimos esta información acerca del Candelabro que se encontraba dentro del Gran Templo de Jerusalem.

El candelabro de siete brazos es uno de los símbolos judíos más conocidos, y representa el candelabro sagrado que estaba en el interior del Templo de Jerusalem.
Recibe el nombre de “Menorá” (“lámpara”, en hebreo). La Menorá del templo era de oro y casi tan alta como una persona. Se encendía con aceite de oliva y su función era recordar la zarza ardiente de donde Dios le habló a Moisés. Cuando los romanos conquistaron Jerusalem, se llevaron la Menorá a Roma, para después esfumarse de la Historia. Puede apreciarse su imagen en los bajorrelieves del Arco de Tito que está en Roma.

Detalle del Arco de Tito


Actualmente es un símbolo del actual Estado de Israel, pues aparece en su escudo.
Escudo nacional del Estado de Israel
Se optó por dicho símbolo, debido al poder benevolente y no violento de la luz. Mientras el país ha vivido en un clima bélico desde el día de su fundación, el símbolo de la Menorá recuerda lo que dice el libro de Zacarías: “No por la fuerza ni por el poder, sino por mi espíritu”.

Una réplica de la Menorá

Una confusión que vale la pena aclarar: la Menorá original tenía siete brazos (tres por cada lado y una luz central), pero el candelabro que muchos judíos tienen en sus casas es de nueve brazos (cuatro por cada lado y una luz central). Éste recibe el nombre de “Janukiyá”, y se usa en la festividad decembrina de Janucá. La finalidad de la Janukiyá es recordar la rededicación de la Menorá antigua luego de que el templo había sido profanado por los griegos.

Una Janukiyá

¿Por qué la janukiyá tiene nueve brazos y no siete? Esto tiene que ver con el rito especial de Janucá, que implica encender luces durante ocho noches (en orden acumulativo) con una luz complementaria, sumando así nueve luces.

1 comentario:

Lorena dijo...

Shalom!!

A través de un amigo argentino judío me he ido interesando en el conocimiento del judaismo. Me ha admirado la profundidad con la que practican y viven su religión. He visto las películas de Ushpizin, Kemda, el tren de la vida. Y he empezado a estudiar hebreo por internet a través del servicio de hebrewonline. El día de Rosh Hashaná quise visitar la sinagoga de Maguen David en Presidente Masaryk y me sorprendió pues al caminar por la acera me detuvieron dos personas de seguridad del templo y me hicieron decenas de preguntas de por qué quería entrar ahí y me pidieron identificación. Esto me sorprendió pues yo quería conocer la ceremonia tan interesante que incluye rezos y el sonido del shófar. Me senti de cierta manera intimidada. Pero no quita mi admiración a su religión. Apenas descubrí su programa, estoy escuchando el relativo al cáncer y los judíos en Oaxaca, y la noticia del premio nobel a una mujer judía. Felicidades por su programa, un gran descubrimiento para mi. Saludos Lorena